Wednesday, November 21, 2007

LA POLÍTICA BAJO CERO

Más de 1.200 surcoreanos están desplegados actualmente en la zona noroeste de Irak, conformando el tercer contingente más numeroso de la fuerza multinacional que ocupa un país desangrado por una posguerra inhumana. Las elecciones en Corea del Sur están a la vuelta de la esquina y la política está que arde. Las movilizaciones callejeras son una parte importante del márketing político coreano y son únicas por la vehemencia que se pone en ellas.

La retirada de las tropas de Irak es uno de los temas que se dirime en la Asamblea Nacional y tiene como más ferviente defensor a Moon Sung Hyun, del Partido Democratico Laborista. Este partido ya mostró su fuerza congregando, junto con los poderosos sindicatos, a más de 20.000 manifestantes frente a las puertas de la embajada americana para protestar por la firma de un Tratado de Libre Comercio entre USA y Corea. Sin embargo, el Korea Way se impuso y se destinaron 25.000 policías a contener a los manifestantes.

Por pequeña que sea la protesta la regla siempre es la misma: que el número de manifestantes no supere al de policías. Los imberbes agentes y antidisturbios forman frente a los que protestan para cumplir esos dos años en el limbo de la disciplina.

El pasado domingo, nos decidimos unir a una marcha contra la presencia de tropas coreanas en Irak organizada por el partido Laborista y formaciones de izquierdas, por curiosidad y simpatía.
Han (한) no dejaba ni un minuto que nos perdiésemos en el torrente de palabras en coreano gritado que vertía una chica de edad indeterminada por los altavoces en una plaza de Myong Dong. Han, el joven de la sonrisa gentil con la que nos explicó un día antes en el metro de qué iba todo esto, frunce el ceño y desenfoca la mirada cuando trata de explicar por qué Corea es un nido de corrupción y clientelismo. Es miembro del partido laborista.

La chica, que hace un momento estaba gritando en el micrófono de la camioneta-escenario, se encuentra frente a nosotros (los únicos occidentales entre 300 manifestantes) y nos saluda sonriendo e inclinándose. Ahora es el turno de un exmilitar coreano, dice Han. Pide la reitirada de la presencia extranjera de Irak, de Afganistán y de Líbano, ni una palabra sobre los 25.000 militares norteamericanos que se acuartelan en Corea del Sur.

Nuestro amigo nos pone en contexto. En este país la gente joven es mayormente antiamericana y apoyan una salida de las tropas americanas de sus bases, en su opinión son una fuerza de ocupación que juega a geopolítica en su territorio. Sin embargo, para los mayores, como para el militar -que ahora pide que se le repitan consiganas desde el escenario-, Estados Unidos ayudó a este país con la vida de sus caídos en la Guerra de Corea y eso no lo olvidan.

El frío no me deja pensar, estamos bajo cero, seguro. De repente, me doy cuenta que estamos rodeados de cámaras de fotos; fotógrafos ocasionales y profesionales nos acribillan a disparos de obturador, damos la nota. Los camaradas nos saludan y nos pasan carteles con lemas antibélicos. Con el frío que hace, pronto nos arrepentimos de ser tan solidarios.

La chica sube de nuevo, esta vez lanza consignas que todos repiten, incluso nosotros, Han traduce: "No a la guerra", "No a la ocupación", etc... Repentinamente, la mujer de edad indeterminada pronuncia palabras familiares como Spain, Aznar, Italia, Berllusconi, Blair .Nos giramos hacia Han, las miradas lo explican todo. Por lo visto, ha recordado las manifestaciones contra la guerra que se dieron en España, Londres o Roma y que a la postre hundieron a los respectivos presidentes (quien quiera que obvie el caso español). "Son un ejemplo para nosotros", dice Han. Los que estuvimos en aquellas marchas previas a la invasión le recordamos las cifras de aquellos días en Madrid.
La cosa va a más cuando la chica de los gritos, no sé cómo, se dirige a nosotros, concretamente a mi. Han me empuja levemente...."No querrán que hable?", la gente de las primeras filas se gira, nos jalea y aplaude. "Saluda", dice Han.Uffff.... Me inclino y en nuestro honor se grita diez veces "STOP THE WAR".

Continuará.....

1 comment:

Anonymous said...

Menudo papelón... ¡Yo no hubiera podido estar ahí con tanta gente mirándome!